Determinación de la edad de peces
La edad de los peces es un dato de entrada fundamental para las evaluaciones de stocks. El crecimiento, la reproducción, la mortalidad natural y la longevidad son parámetros cuyos valores dependen de la determinación de la edad de los peces. Estos parámetros clave reflejan la capacidad de una especie para adaptarse a los cambios en el tamaño de su población provocados por la pesca o por otros factores.
Los científicos pueden determinar la edad de un pez analizando unas pequeñas estructuras cristalinas situadas a ambos lados del cerebro llamadas otolitos. Los otolitos tienen una función similar a la del oído medio de los humanos en el mantenimiento del equilibrio y la percepción de la aceleración y del sonido y su composición es el resultado de capas de compuestos de proteína (opacas) y de carbonato de calcio (translúcidas) que se acumulan en ciclos anuales en un proceso que resulta en una estructura similar a la de los anillos de crecimiento de un árbol. Así, y de manera similar al procedimiento de determinación de la edad de un árbol, se puede determinar la edad de los peces osteíctios contando los anillos de sus otolitos.
La CCRVMA necesita datos de la edad de los peces para realizar las evaluaciones de austromerluza (estado del stock, captura secundaria, productividad y riesgo) y de draco rayado (estado del stock y tasas de explotación sustentables).
La Secretaría mantiene una base de datos de la edad, junto con juegos de referencia de otolitos sobre cuya lectura (determinación del número de anillos) los científicos de distintos laboratorios han alcanzado un acuerdo. Esto proporciona un mecanismo para asegurar la homogeneidad y la coherencia de las lecturas de otolitos entre laboratorios.
